Éste Blog, pretende brindar información sobre la actualidad y el derecho en aspectos generales, y, además también aprovechar lo que pueda compartirles sobre algunos autores. Disfruten, critiquen y comenten.
jueves, 23 de diciembre de 2010
El Derecho también es una aventura
jueves, 11 de noviembre de 2010
El caso Abello, más que un problema de dogmática penal, un problema de carácter social
domingo, 3 de octubre de 2010
Teoría de la Norma

lunes, 19 de julio de 2010
El Frente Nacional en Colombia
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lunes, 24 de mayo de 2010
Proceso Palacio de Justicia, 1985

Creo que uno de los fenómenos que se recuerda con más horror en la memoria de los colombianos, es el suceso de la toma del Palacio de Justicia, en Noviembre de 1985. Pues ese día fue evidente para muchos, que vivimos en un país que no es gobernado por las instituciones ni por el respeto a ellas, sino más bien por la corrupción y el narcotráfico. Prueba de ello, fue la gran cantidad de sucesos ocurridos durante esas fechas, que llevaron a suponer que los principales responsables de las muertes y las desapariciones que hubo en el palacio no fueron exclusivamente responsabilidad del M-19, sino también del Ejército y el Gobierno. Así las cosas, Colombia comienza a travesar de nuevo una difícil etapa en la historia del país, donde es menester devolverle a las personas la confianza en el sistema, para calmar el pánico social, pero una vez iniciadas las investigaciones nos damos cuenta una vez mas que nuestro gobierno está controlado por la tacha del terrorismo y los dineros mal habidos de las mafias, dejando que otro suceso en nuestro país pase a la historia sin mayor respuesta que el de la impunidad.
Eso era así hasta hace no mucho tiempo, ya que por primera vez esta historia comienza a dar un vuelco y alguien por fin decide tomar las riendas en el tema para llegar hasta los secretos más ocultos que esconden los responsables de los hechos ocurridos durante el 6 y 7 de Noviembre del nombrado año. Esta persona para no dar mas vueltas es la Fiscal Delegada ante La Corte, la Doctora Ángela María Buitrago, a quien le ha sido asignada como fiscal adelantar algunas de las investigaciones sobre las desapariciones en el palacio. Y este reconocimiento además ha sido compartido por el Dr. Yesid Reyes Hechandía –hijo del entonces presidente de la Corte, Alfonso Reyes Hechandía- ya que tiene una anécdota muy particular: él siempre usó corbata negra, y sostenía que “el día que la justicia sirviera en este país cambiaría el color de su corbata”, así entonces, sólo hasta el momento en que las investigaciones cayeron en manos de la Doctora Ángela María, Reyes cambió el color de su corbata, demostrando que por fin nuestra sociedad iba a recibir una respuesta de verdad, y al menos haciendo responder a algunos de los directos involucrados en este fenómeno de terror.
Pues sin mucho mas que decir aquí les dejo una entrevista de la W radio con la Doctora Ángela María Buitrago realizada el 21 de abril del 2010, donde nos comparte un poco de cómo va el procesamiento de algunos de los directos responsables del ejercito como lo son los Generales Arias Cabrales y Plazas Vega, quienes se les acusa actualmente por desaparición. Sin embargo, el camino sigue siendo largo y dispendioso y siempre quedarán bastantes interrogantes por resolver como las dudosas actuaciones del entonces Presidente de la República Belisario Betancur y la tan cuestionada Noemí Sanín con sus sospechosas intervenciones como ministra de comunicaciones, sin contemplar además la cantidad de secretos que esconde el ejercito habiendo retirado la fuera pública el día de los sucesos en el Palacio. Confiando en Dios, las Instituciones y la Doctora Ángela María, ojala el pueblo colombiano algún día sea conocedor de la verdad de lo que sucedió entonces, suceso que le robó gran parte a la historia de Colombia y al Externado.
Envío un especial recordatorio a los magistrados Manuel Gaona Cruz y Alfonso Reyes Hechandía, quienes dejaron una gran huella en el mundo del derecho y de la academia. (QEPD)
miércoles, 31 de marzo de 2010
Ódiame por 15 minutos

Ódiame por 15 minutos para que tengas un motivo para hablarme,
Ódiame por ese tiempo, para saber que te tengo sólo para mi,
Ódiame para entender de verdad lo que dicen tus ojos,
Sígueme odiando y así veré en realidad lo que quiere tu corazón.
Ódiame que el reloj continúa su camino,
Ódiame porque el tiempo hace que cada minuto tu voz sea más frágil,
Ódiame para que te sigas confesando sin que tu mente lo note,
Ódiame un poco más y refléjalo en los puños que golpean mi pecho rogando perdón.
No te pediré compasión, pues no quiero perder ni un detalle.
Ódiame, que los días pasan y aún nos unen.
Ódiame sin temor, pues odiaría que sintieras alguno conmigo,
Ódiame para que te odies por no poder hacerlo,
Ódiame por 15 minutos
Es tiempo suficiente para saber…
…Que todavía me sigues amando.
Juan David Bazzani M.
jueves, 11 de febrero de 2010
Derechos sociales, ¿efectivos?, ¿reales?, o ¿la simple tendencia del deber ser, pero no hacer?

Al empezar a estudiar sobre este tema, me di cuenta que su amplitud se presta para divagar en una gran cantidad de cuestiones. Pues no es descalificable anotar que el mundo teórico del derecho no muchas veces coincide con el mundo practico. Siendo esto así, decidí plantear en este texto algunas pautas, al menos generales, para que el lector no encuentre soluciones a raíz de él, sino mas bien para que se cuestione él mismo e indague sobre lo que sucede con este tema tan especial de los derechos sociales.
A raíz de lo anteriormente dicho, tenemos pues, una gran cantidad de posiciones respecto a este tipo de derechos, ya que a lo largo de los últimos 19 años hemos tenido un vuelco constitucional, el cual nos ha hecho redescubrir nuestra doctrina en la misma materia. Con la llegada de la constitución del 91, se introdujo una revolución al desarrollo de los derechos fundamentales y la protección de los mismos, con el nombre de acción de tutela. Ésta, se desarrollo para promover la real protección de dichos derechos y así garantizar elementos que ahora toman mucha importancia como lo es la dignidad humana, y la esfera de personalidad de cada persona. Aunque, entendíamos en este nuevo concepto que el interés general primaba sobre el del particular, esta acción intentaba proteger la singularidad del individuo, su dignidad como ser humano único dentro de nuestra sociedad. Pues bien, así ha ido evolucionando dicha doctrina constitucional. Pero con esto, no se pueden dejar de lado las otras acciones existentes en nuestro ordenamiento y nuestra constitución, ya que además de la acción de tutela existen también otro tipo de sistemas accionarios direccionados a adelantar procesos de restitución de los derechos a causa de la violación de los mismos. Estos procedimientos con otras características singulares, para la protección del individuo y de la sociedad.
Los llamados derechos sociales, los cuales están plenamente interesados en la integridad de una sociedad, para que exista la igualdad real y efectiva del artículo 13 de la constitución y proteja a los individuos como pertenecientes a ella bajo la característica de una armonía colectiva, no han sido de gran fortaleza en nuestra constitución, pues es muy complicado defender los intereses generales y particulares de las personas al mismo tiempo. Siguiendo la posición de Carlos Bernal, podríamos decir que los derechos sociales suponen una contradicción, puesto que, cuando hablamos de derechos estamos teniendo en cuenta que los mismos recaen sobre cada individuo en particular, que un derecho subjetivo protege y está destinado a proteger la integridad de la persona que ha sido amenazada por el estado o por la misma sociedad, constituyendo esto una contradicción, ya que la sociedad no se puede preocupar por el detalle de la necesidad de cada persona. Esto no desmerita totalmente su función, pues se basa simplemente en una posición teórica sobre el entendimiento del deber ser de los derechos sociales.
Pero tratemos de ir un poco más allá, no quedarnos en el plano teórico; Estudiando el lado “practico” suponemos de una sociedad que parte de exigencias monetarias para su desarrollo digno, y entendamos estas exigencias en lo más mínimo posible para su manutención, es decir, sólo teniendo en cuenta las necesidades básicas, sin pensar de ahí para delante lo que significa el sustento de una sociedad. Pues bien, cuantas ciudades no necesitan vías, centros de atención, seguro social, las mismas pensiones para personas de la tercera edad, las prestaciones en general de estado, la construcción de puentes, purificación de aguas, los alumbrados públicos, por poner unos pocos ejemplos, ¿cuánto suponen estos costos de mantenimiento en un estado?, vale aclarar también que no dejan de ser intereses de la sociedad, tal vez no los de toda en su conjunto, pero si entendiendo los intereses que surgen generalmente en las personas en algún grupo social, o en una pequeña comunidad. ¿No creen que aunque la Corte este de acuerdo con la protección de estos derechos, de ahí a que el pronunciado en sentencia sea una realidad tiene que pasar algún buen tiempo?, póngalo en un plano económico, en el país en que vivimos, aunque tengamos una filosofía de protección de los derechos y necesitemos el efectivo cumplimiento de estos, el tiempo en que transcurre entre hacer las asambleas correspondientes, planificar acciones de desarrollo, planes presupuestales, y finalmente aprobar los dineros con los cuales se van a llevar a cabo estos ideales, que en repetidas ocasiones en la etapa final de desarma el proyecto argumentando que el estado NO tiene esos dineros para hacer efectiva la protección de lo que demanda la comunidad, entonces bien, nos encontramos que no se hace la efectiva protección de los derechos, que no se detiene el daño inminente que se les está causando a las personas y quedamos otra vez en las mismas, en el mismo comienzo. Si se quiere ver esto en un plano sencillo pero atado a la realidad de nuestro país, démosle una breve mirada al sistema de salud, por el cual el estado asegura se deben tomar medidas de control drásticas para corregir la estructura del sistema porque no hay plata suficiente, incluso le suben al impuesto que deben pagar todos aquellos que tienen empresas de juegos de azar, para poder costear los gastos del sistema, y de nuevo se le niega la posibilidad a las personas de acceder a los derechos y nos devolvemos 20 años en la historia, como si esta constitución política no existiera.
Con esto anterior no pretendo ser fatalista, ni promotor de quienes dicen que nuestro estado no sirve, que busquemos otros esquemas, pero si dejo planteada una realidad que no es difícil de ver, pero que todos nos tapamos los ojos para no verla. Así pues, les dejo a ustedes en su criterio personal, que juzguen si nuestros mecanismos para la protección de los derechos sociales protegen con una efectividad plausible los intereses que tenemos las sociedades en nuestro estado. Y les dejo también, un punto de partida para buscar la mejora de esto que está pasando en nuestra nación.
martes, 12 de enero de 2010
El amor de 5.30 – 6.00 am
